Andy Muschietti, director de «It»: «Vi ‘Encuentros en la tercera fase’ con cuatro años y supe que me quería dedicar al cine»

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El director de It concede una entrevista al Badalonès Report en la que nos habla de sus inicios, su relación con el cine y los entresijos de la película de terror más taquillera de la historia

Kyra Domínguez del Badalonès Report

El argentino Andy Muschietti es el director de It, la película de terror más taquillera de la historia. También ha dirigido otras películas como Mamá (2013), It: Capítulo Dos (2019) y próximamente The Flash. Ha trabajado varias veces junto a su hermana mayor, Bárbara Muschietti, que es productora cinematográfica y es todo un fanático del género de terror. En alguna entrevista ha considerado a Stephen King como «un héroe». Hemos tenido la suerte de poder entrevistarle para nuestro periódico escolar.

Andy Muschietti envía un saludo a los redactores del Badalonès Report

Badalonès Report – Andy, ¿qué carrera estudiaste?

Andy Muschietti – Estudié la carrera de cinematografía en la Universidad del Cine en Buenos Aires hace «cien años», hace mucho tiempo (risas). No te diré cien años pero hace bastante. Mi hermana estudió en la UCLA, estudió acá en California, la carrera de comunicación.

BR – Has trabajado con ella, con Bárbara, ¿verdad?

AM – Sí. Nuestra primera colaboración cinematográfica fue en Mamá, el corto. Fue filmado allá por el 2007 o 2008. Después hicimos el largo, titulado homónimamente Mamá, que se estrenó en 2013 y fue filmado en 2011 en Toronto (Canadá). Fue una coproducción española-canadiense. Después filmamos It, que imagino que ya sabrán; y después It: Capítulo Dos.

BR – ¿Cuál es el trabajo de un director de cine?

AM – Un director hace todo. Si el director es escritor empieza con la historia, con la creación de una historia, de los personajes. Después sigue con la creación de una visión, de una perspectiva, un punto de vista. ¿Cómo es la película en imágenes? Esa historia que es tan linda en el guión, ¿cómo se traduce en imágenes? ¿cómo se traduce en momentos? ¿cómo se traduce en emociones? Todo con un lenguaje audiovisual. 

Después uno tiene que trabajar en la ejecución de esas ideas, que son bastante abstractas. ¿Cómo ejecutarlas? Efectivamente, hay un trabajo de preproducción muy importante en el cual uno trabaja con los actores. Bueno, hay un proceso de casting: el director elige a los actores que van a interpretar a los personajes. Se castean esos personajes, se ensayan las escenas y a medida que se va acercando la filmación, la producción, todos esos detalles se van refinando cada vez más. A nivel visual hay una estrecha colaboración con el director de fotografía. 

Hay todo tipo de directores, directores más visuales y directores menos visuales. Hay directores con distintos tipos de fuertes. A mí me gusta diseñar todos los planos en la película, me gusta dibujar. Me ganaba la vida como storyboardista antes de hacer películas. Para mí es una herramienta muy importante diseñar los storyboards y de esa manera comunicarme con el resto del equipo. Durante la filmación, el director es el capitán. Pero es, evidentemente, una colaboración con un gran equipo. La idea es que todo el mundo sepa lo que tiene que hacer antes de llegar al día de filmación de cada escena. Por eso hay un periodo largo de pre-producción donde todas estas ideas se discuten con cada uno de los departamentos, sea la dirección de fotografía, efectos visuales, efectos especiales, vestuario, diseño de producción… Se hacen muchas pruebas, te devuelven muchas ideas, documentos fotográficos y a nivel concepto, imagen. Es un trabajo muy duro que es muy divertido también. Durante el rodaje son días y días, a veces meses de trabajo diario a través del cual finalmente la historia se ejecuta.

BR – ¿Y cómo llegaste a dedicarte a esto?

AM – Después de terminar el colegio secundario me apunté en la escuela de cine y en la escuela hice un puñado de cortometrajes. Me gané la vida en ese momento mientras estudiaba, estaba haciendo storyboards, dibujando storyboards y después empecé a hacer publicidad. Hice un corto, uno de mis últimos cortos de esa época era una comedia que se llama Nostalgia en la mesa ocho, que fue un poco el comienzo de mi carrera publicitaria. No porque ese fuese un anuncio, porque era un cortometraje, pero fue de alguna manera mi bobina o mi reel para empezar a hacer anuncios. Empecé a hacer anuncios de humor porque esto era una comedia. Bueno, y el resto es historia. Estuve haciendo comerciales por como 15 años antes de empezar a hacer películas.

BR – Cuando eras pequeño, ¿qué querías ser de mayor?

AM – Yo quería ser cineasta desde muy muy chiquito. Vi una película que me influyó mucho cuando tenía cuatro años. Mis padres me llevaron al autocine y la película era Encuentros cercanos del tercer tipo o Encuentros en la tercera fase, como la llaman por ahí en su país. Una película de Steven Spielberg que me marcó muchísimo. Es una de mis primeras memorias de vida y una de las que más me marcó. Había algo de magia ahí y fue muy fuerte. Desde entonces quise estar relacionado con el cine. Ahí empezó mi pasión o afición por el cine, y después fue creciendo y creciendo. Pero siempre tuve muy claro qué quería ser: quería hacer películas.

BR – ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo? ¿Y lo que menos?

AM – Me gusta todo, pero quizás lo que más me gusta es el rodaje. Ese momento de creación real, ese momento donde todos los factores finalmente confluyen, donde traes a la vida ese momento de la historia que estuvo durante tanto tiempo en una página. Todo toma perspectiva, todo toma volumen, todo vuelve a la vida. Estar con los actores ahí es un momento muy especial porque podés realmente despegarte de lo que es esa rigidez que tiene el guion. Podés crear cosas que suceden en el momento, ideas que te vienen a la mente solamente de observar todos esos factores conjugándose por primera vez. Creo que es el momento más estimulante.

Después la postproducción tiene momentos muy placenteros. Digamos porque es el momento donde el montaje empieza a definir con mucho más foco la película. La música empieza a jugar un rol muy importante en cuanto a las emociones, sobre todo.

Lo que menos me gusta de mi trabajo es levantarme temprano (risas). En estos rodajes son días muy largos y uno a veces tiene que levantarse a las cuatro o cinco de la mañana y eso no me gusta nada.

BR – ¿Podrías contarnos alguna anécdota de las grabaciones?

AM – Anécdotas de la filmación hay miles, son incontables. Ahora mismo me viene a la mente una anécdota que es recurrente. Yo cuando corto una toma a veces digo “corten” o “cut” y a veces digo “escupan” o “spit”. Ya se tornó un chiste, entonces los actores nunca saben cuándo les voy a decir “corten” o “escupan”. Pero cuando les digo escupan, escupen, de verdad. Al principio hacían la pantomima y después empezaban a escupir. Cuando digo “escupan”, todo el mundo corre porque los escupitajos son de verdad (risas).

BR – ¿Cómo ha afectado este trabajo en tu vida?

AM – De manera profunda, digamos. Hacer películas requiere mucho trabajo, implica muchas muchas horas de tu vida y de alguna manera retirarte de la vida social por meses. Focalizarte en una película es una cosa tan compleja y lleva tanto tiempo… Te aísla un poco de la vida real, de la vida de todos los días. Sobre todo porque muchas veces te tenés que ir a otra ciudad a filmar. En nuestro caso, todas las películas que tuvimos que filmar, las filmamos en Toronto, en Canadá. Y nada, como me dijo alguien, se suspende la vida de uno y te vas a una tierra remota por ocho meses y es como que congelás toda tu vida hasta que volvés. En este sentido, cuanto más grande es la película, más tiempo pasás afuera.

Creo que la lección final es aprender a llevar una vida normal. No importa cuánto tiempo pases en un película. O sea, combinar el trabajo con una vida sana y desestresarse sobre todo. Por eso, la actividad física es muy importante. Cuando estás filmando ir al gimnasio, jugar al tenis o salir a correr o caminar simplemente y ver gente fuera de la filmación. Si tenés amigos y eso, salir a tomar algo siempre es muy importante, pues si no te volvés un recluso.

BR – ¿Se han cambiado muchas cosas al pasar It del libro a las películas?

AM – Sí. Fue muy importante el trabajo de adaptación. Yo básicamente elaboré una escaleta. Es una serie de eventos que suceden en la película y es un nuevo lenguaje. Hay que tener en cuenta que It es un libro de unas 1.200 páginas donde hay una cantidad de eventos incontables y transcurren en un lapso de tiempo mucho más largo. Cuando hacés una película tenés que darle una estructura que tenga sentido para una experiencia fílmica que dura dos horas. Entonces tenés que entrelazar, tenés que crear eventos que sean entrelazables y que sean una consecuencia uno del otro. Entonces, sí, es un cambio de lenguaje y es difícil, es complicado porque un libro tan rico como es It, inevitablemente tenés que dejar algunas cosas a fuera. Pero lo importante es mantener el espíritu, el alma, el corazón de la historia y de los personajes. Cuando tenés claro eso, ya se toma fácil, porque podés cambiar los factores, podés cambiar los elementos sin alterar el espíritu de la historia original.

BR – ¿Tuvisteis contacto directo con Stephen King?

AM – Sí. Después de terminar la primera película. Estábamos en postproducción, antes del estreno y se la mandamos a Stephen King. Él la ve en una proyección privada y le gustó mucho. Según él, superó las expectativas, las que él tenía al menos, y la apoyó mucho. Ahí empezamos a hablar, primero una relación vía email y telefónica, ya que él vive al otro lado de EEUU. Después nos encontramos personalmente. Yo le invité a hacer un cameo en la segunda película y aceptó y lo hizo. Es uno de los momentos que más me gustan de la peli.

BR – ¿Nos podrías contar algo sobre los actores?

AM – Tuve una experiencia fenomenal, la verdad, en las dos películas. En la primera con los chicos, el cast de losers fue extraordinario. Tuve la suerte de que todos ellos fueran unos chicos fantásticos, sus padres también. Ellos se hicieron amigos durante la filmación e incluso durante la preproducción se hicieron muy amigos y eso creo que se nota en la peli cuando la ves. La pasamos muy bien, fue un verano inolvidable, todos están de acuerdo en eso y, ¿qué más te puedo contar? Se armó una gran familia entre nosotros, los cineastas y ellos, los actores y sus familias y a día de hoy todavía nos juntamos a comer y cada vez que hay un evento, una premiere. Cada uno tiene ahora su carrera y están haciendo cosas distintas, entonces cada vez que uno sale en una película vamos todos a ver la película y después salimos a comer o a charlar. Fue un verano inolvidable. 

La segunda película yo me divertí mucho también. Un cast de actores adultos, otra cosa, pero todo gente fenomenal. A Jessica Chastain la conocía de antes, éramos amigos porque habíamos hecho una película juntos. El resto de los actores los fui conociendo y se armó la verdad que una hermandad muy fuerte. Tengo muy buenos recuerdos de esa segunda peli y todavía me veo con muchos de ellos. Sobre todo con los que viven aquí, en esta ciudad. Hay otros que viven en el otro lado del mundo.