Ante una nueva normalidad

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Mantener un cierto distanciamiento social será un factor determinante durante el transcurso de estos meses

Marcos Parreño García. 1º Bachillerato. IES Penyagolosa. Castellón

El gobierno, después de varias semanas meditando sobre el asunto, ha decidido que, de las comunidades a las que se le concedió el paso a la fase 1 el pasado lunes 11, se sumen a dicha fase, a partir del lunes 18, Comunidad Valenciana, y las provincias de Málaga, Granada, Toledo, Ciudad Real y Albacete, entre otras. Por otro lado, tendremos que mantenernos a la espera para saber lo que pasará con el resto de comunidades durante los siguientes días. A partir de ahora, los habitantes de parte de Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, y por otro lado la Gomera, el Hierro, la Graciosa y Formentera podrán hacer todo lo permitido en la fase 1. 

Territorios que pasaron a la fase 1 el 11 de Mayo.

Esta fase 1 incluye medidas de alivio en el ámbito social, una mayor libertad de circulación, reapertura de comercios, centros de alto rendimiento y de hoteles y alojamientos turísticos excluyendo zonas comunes, y también de bares y restaurantes con la apertura de terraza al 50% y distancia de separación de dos metros entre mesas con un máximo 10 personas por mesa. 

Sin embargo, deberemos seguir respetando la franja horaria impuesta en la fase 0. Es decir, si tenemos por ejemplo, más de 14 años y queremos quedar con nuestros amigos, deberemos hacerlo entre las 6h -10h y las 20h -23h.

Territorios que pasarán a la fase 1 el 18

Por lo tanto, pasar de fase no significa libertad absoluta como muchos ciudadanos piensan, ni tampoco implica que en una semana se logre al 100% entrar a la fase 2, ya que no todas las comunidades responderán igual a estas limitaciones o respetarán de la misma forma las medidas de alivio que se nos ofrecen.

Aquellas comunidades que aún no han conseguido superar la fase 0, deben pensar en la gravedad de la situación y dejar de reivindicar al gobierno que están preparados para entrar a la segunda fase, y es que si éste, después de mucho meditar y con la ayuda de profesionales, ha negado su paso a la fase 1, será porque dicha comunidad no está preparada y no cumple con los requisitos empleados en otras comunidades con características similares. Por esto mismo, el pasado viernes 8 de mayo, se le negó la entrada a la fase 1 a muchas comunidades y provincias, y después de una revisión de criterios han permitido el paso a ciertas provincias y consecuentemente, han seguido negando la entrada a la fase uno a la comunidad de Madrid y Barcelona, por ejemplo.

No podemos exigir fechas concretas cuando estamos aún en el inicio de la desescalada y es éste el momento en el cual, por un factor u otro, podemos volver al inicio de la pandemia y provocar el temido rebrote y, consecuentemente, el indeseable confinamiento.

Nueva normalidad

Puede que haya ciudadanos que piensen que una vez superadas las cuatro fases, todo volverá a la normalidad, a la misma normalidad que hace unos meses. Sin embargo, todas estas personas deben ser conscientes de que, para evitar un posible rebrote, tendremos que cambiar algunos hábitos o evitar ciertas acciones que incluyan un excesivo contacto físico; incluso ir al cine, al teatro… será distinto. 

Los conciertos multitudinarios tendrán que esperar, igual que los rodajes, porque a dos metros será complicado realizarlos. En la escuela, el compañero de al lado, estará separado unas mesas del otro y el número total de alumnos por clase podría verse reducido. En los supermercados habrá señales para guardar la distancia de seguridad en todas partes y, por supuesto, nada de tocar la comida sin guantes.

Otro mundo tan similar pero a la vez con tantos cambios significativos parece estar llegando. Puede que éste sea el mejor momento para algunos medios de transporte como las bicicletas para ganarle terreno al transporte público, ya que en este tipo de transporte el contacto entre las personas es bastante complicado, y por lo tanto, mantener la distancia de seguridad es bien sencillo. Otro punto a tener en cuenta serán las manifestaciones. Estamos acostumbrados a ver y a asistir a numerosas manifestaciones a lo largo del año; sin embargo, esto podría ser un factor que podría cambiar, ya que el hecho de reducir el número de concentraciones masivas de personas sería una de las medidas necesarias.

Todo será diferente cuando volvamos a retomar nuestras vidas, tan distinto que ahora cuando vayamos a los restaurantes, en alguno de ellos nos encontraremos mamparas que nos separen y habrán geles desinfectantes en la entrada de estos. En China, esta medida, junto a la de medidores de temperatura en la puerta, ya están disponibles.

Tampoco nos debería de extrañar la posibilidad de incluso tener que pedir hora para coger el tren u otros medios de transporte para evitar grandes aglomeraciones. Y por supuesto, el hecho de mantener un cierto distanciamiento social será un factor determinante durante el transcurso de estos meses, como así asegura el director ejecutivo de Programas de Emergencias de la Organización Mundial de la Salud, el doctor Mike Ryan que ha dejado claro que si queremos volver a una sociedad sin confinamientos tendremos que adaptar nuestro modo de vida.

«Si queremos volver a una sociedad sin confinamientos, la sociedad tendrá que adaptarse en un período largo, las relaciones sociales estarán moduladas por la presencia del virus. Tendremos que adaptarnos en nuestro modo de vida».

Mike Ryan, director ejecutivo de Programas de Emergencias de la OMS.

Como hemos estado escuchando durante estos meses en repetidas ocasiones, la limpieza es un factor muy importante en la lucha contra el virus, y por este motivo en nuestra nueva normalidad la higiene, tanto personal como en el lugar de trabajo, será imprescindible. También en las casas, las oficinas y en los espacios comunes, en los cuales se recomienda optar por el aire fresco en los meses de calor en vez de los aires acondicionados, ya que el virus podría quedarse en los filtros. 

Por otro lado las empresas tendrán la obligación de poner a la disposición de los trabajadores, material de seguridad como mascarillas, geles desinfectantes y guantes. También se verán obligados a restringir las visitas externas y los viajes de trabajo.En definitiva, podemos decir por un tiempo adiós a la normalidad de la que solíamos disfrutar y decir hola a las nuevas medidas del gobierno hechas para nuestra protección. Sin embargo, no debemos mirar todo esto con malos ojos, sino como un último paso que debemos tomar todos nosotros, para así estar cada vez más cerca de lo que llamábamos “normalidad”.

Instituto Penyagolosa Castellón de Castellón, España. Redacción invitada durante el confinamiento del Covid-19.