¿El fin de Donald Trump?

en Opinamos

La crisi del coronavirus pone en cuestión, una vez más, la gestión del presidente de Estados Unidos

Con la inesperada e incontrolable situación mundial por el Covid-19 en los últimos meses, los Gobiernos alrededor del mundo se han abrochados los cinturones por tal de atenuar sus consecuencias al máximo. Previsiblemente, el presidente Donald Trump no dió la razón a la ciencia hasta el 30 de marzo, cuando los datos ya informaban que EEUU era el país con más contagiados del mundo, acumulando un 20% de los infectados.

A lo largo de las semanas Donald Trump negaba la gravedad del virus en sus ruedas de prensa. Es más, cuando se le preguntaba sobre el tema y cómo los americanos deberían afrontarlo, únicamente se mofaba de los periodistas o incluso comparaba el Covid-19 con la gripe común. En sus polémicos tweets mostró su faceta racista cuando se refería a la pandemia como “el virus Chino”. En todo momento no hacía caso a los consejos de los especialistas y defendía su postura anteponiendo la economía del país.

Por eso, las restricciones impuestas por la Casa Blanca hasta el momento eran tanto escasas como insuficientes, sólo cerrando las barreras del país pero sin ningún distanciamiento social entre los ciudadanos. Actualmente, con un total de 2.953 muertes y alejados de llegar al pico de la pandemia , Trump ha alargado el distanciamiento social hasta el 30 de abril. Pero debido a la falta de limitaciones para la propagación del virus, Estados Unidos tendrá que enfrentarse a una dura crisis que les marcará tanto económicamente como socialmente y, “en el mejor de los casos, con más de 100.000 muertos”.

¿Será la primera potencia mundial capaz de afrontar el virus? De momento el hecho de que la sanidad del país sea privada imposibilita la cura para miles de personas. Y estando solo en los inicios de la resistencia, Nueva York, donde se concentra el 45% de los casos del país, ya deja en evidencia las deficiencias médicas con la llegada de un buque hospital de la Marina estadounidense y un hospital campaña en Central Park. En cuanto a la economía del país que tanto preocupa a los estadounidenses, los 2,2 billones de dólares que se recibirá del Congreso son escasos para estabilizar la inevitable recesión que les espera. La falta de previsiones del Gobierno Estadounidense y la indiferencia que mostraba Donald Trump ante la situación ha causado una grave incertidumbre en un futuro próximo.