Orangutanes prostituidos, bosques quemados: ¿Qué hay detrás de la producción de aceite de palma?

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Por Berta Sàiz Quatre Cantons Report

Seguro que alguna vez habéis escuchado a alguien hablando del aceite de palma. Seguro que alguna vez os ha salido el anuncio de Greenpeace “Hay un orangután en mi cuarto” en YouTube. Y seguro que alguna vez habéis visto un anuncio de un producto que remarca que no lleva aceite de palma. Se va sabiendo más lo que hay detrás de la producción de este aceite y la gente empieza a dejar de consumirlo.

El aceite de palma es el aceite más vendido y consumido en todo el mundo. Esto se explica por su textura, su efecto conservante, su bajo precio y su facilidad para cocinarlo. Este producto no sólo se usa para alimentos. Algunas gasolinas y otros productos de higiene también lo llevan. Los principales países productores son Indonesia y Malasia, con el 82,5% del total. Los principales consumidores son la India, la Unión EuropeaChina y Pakistán. En España cada año se consumen más o menos 154.814,42 toneladas de aceite de palma, y el año 2017 se importaron más de 1,9 millones de toneladas de este aceite. El 72,2% venía de Indonesia, el 12,2% de Malasia y el 6,2% de Colombia. En todo el mundo durante 2017 y 2018 se consumieron 69,3 millones de toneladas de aceite de palma, lo que significó el 35,2% del total de los aceites consumidos en ese periodo. 

Deforestación 

Puede que a algunos de vosotros os suene alguna relación entre el aceite de palma y la deforestación. Lo cierto es que tiene mucho que ver. El origen de este aceite son las palmeras de palma, y como todo vegetal que se consume, antes se tiene que plantar en un campo. Pero el dinero siempre lo mueve todo, así que en vez de plantar las palmeras en campos naturales, lo que hacen muchas empresas es deforestar bosques. No sólo talan los árboles, sino que queman los bosques haciendo parecer que ha sido un accidente. De esta manera ya tienen el campo preparado y no han de comprar el terreno. La deforestación extingue especies, ya que deja a los seres vivos (no solo animales) sin su hábitat. Es un problema grave que está acabando (y acabará si no lo arreglamos) con muchas especies importantes para el ecosistema. Afecta a las especies que se extinguen y a todas las de su alrededor. En un ecosistema todo está conectado, por lo tanto, si una especie falta, las otras reciben las consecuencias. Realmente la deforestación es un problema grave. Si no se soluciona, irá a peor y cada vez más rápido. 

Seguro que también os sonará el efecto invernadero. Cuando los gases de efecto invernadero (dióxido de carbono, metano, vapor de agua, etc.) se acumulan en la atmósfera, provocan este efecto. Dejan pasar los rayos infrarrojos (el calor) del sol pero no los dejan salir, tal y como ocurre en un invernadero. Este efecto no es nada nuevo, de hecho siempre ha estado presente. Sin él la Tierra no tendría vida porque la temperatura no sería la adecuada. Entonces, ¿por qué siempre que oímos hablar del efecto invernadero decimos que es malo? El problema no es el efecto. El problema son las acciones de los humanos como las que provocan deforestación y quema de árboles para la producción de aceite de palma. La deforestación hace que las cantidades de gases de efecto invernadero sean exageradas y la temperatura de la Tierra sea cada vez más alta. Por eso, lo que hay detrás de la producción de aceite de planta también está relacionado con el calentamiento global.  

Maltrato animal

Además de afectar negativamente al medio ambiente, detrás de la producción de aceite de palma también hay maltrato animal. Puede que os suene la relación entre el aceite de palma y los orangutanes. La verdad es que tienen mucho que ver. Estos animales viven en Indonesia y Malasia (Borneo y Sumatra), o sea, los mayores productores de aceite de palma. Los orangutanes de allí, como las demás especies, están sufriendo la deforestación, pero además los están maltratando y asesinando. Algunos orangutanes no salen vivos de los incendios. A los que logran salvarse, los capturan para asesinarlos (ahogándolos, quemándolos o asfixiándolos) y vender sus manos y cabezas en el mercado negro. Si no los matan, los venden vivos. Aunque parezca imposible, capturan algunas hembras para burdeles. Allí las depilan, maquillan y visten para que quienes paguen dinero puedan abusar sexualmente de ellas. Más del 90% del hábitat de los orangutanes ha sido destruido en los últimos 20 años, causando que este animal esté en peligro de extinción. En total, más de 50.000 orangutanes han muerto debido a la producción de aceite de palma. 

Las personas que viven en las zonas deforestadas sufren también las consecuencias. Por ejemplo, el año 2018 se deforestaron unas 19,67 millones de hectáreas de bosque solo para plantaciones de aceite de palma. Toda la gente (y demás seres vivos) que vivía en esa zona se quedó sin casa por culpa de seguramente “incendios accidentales”. Por si ya no fuera poco, los trabajadores en estos cultivos son explotados. Los únicos que salen ganando son las empresas que producen este aceite, ya que los que sólo hacen su vida terminan mal y los que trabajan lo hacen en malas condiciones. 

Aceite de palma en la salud

Ya hemos hablado de cómo afecta la producción del aceite de palma. Aún no hemos mencionado que consumir este tipo de aceite también es perjudicial por la cantidad de grasas saturadas. En la siguiente imagen se comparan varios aceites y grasas:

Como se puede ver, el aceite de palma no es el que más grasas saturadas tiene, pero más de la mitad de su total de grasas lo son. Consumirlo eleva el colesterol, por lo que si no se controla puede llevar a enfermedades cardiovasculares. 

¿Qué hacer para ir a mejor?

Por suerte, para ir a mejor no hace falta dejar de consumir aceite de palma. El certificado RSPO (Roundtable on Sustainable Palm Oil) marca si el aceite de palma es sostenible o no. Es sostenible si para su plantación se han utilizado campos naturales sin deforestar ni maltratar animales. Una buena noticia es que el 20% del aceite de palma que se consume es de origen sostenible.

Si queréis quitar completamente el aceite de palma de vuestra dieta por todo lo que hay detrás y por vuestra salud, os daré algunas herramientas para saber en qué productos hay y cómo identificarlo. Las siguientes marcas suelen llevar aceite de palma: Doritos, Pantene, Kinder, Donuts, Ferrero Rocher, Weikis, Sugus, Príncipe, Burger King, McDonalds, Starbucks, Lancôme, Herbal Essences y Colgate. Sin embargo, algunas veces es difícil identificar si un producto lleva aceite de palma o no ya que no siempre lo pondrá por escrito. Otras veces estará escrito “aceite de palmiste”, “manteca de palma”, “sodium palmitate” o “grasa vegetal de palma”. 

Más fuentes de información

Para más información sobre la producción de aceite de palma, aquí tenéis un vídeo hecho por Berta Sàiz en colaboración con Erin Marimon.

Y este es el anuncio de Greenpeace sobre aceite de palma:

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