Alba Carretón: “Si yo tengo un mal día, veo a mi hija y se me quitan las penas”

Alba Carretón Ruiz es una chica que estudia 4º de la ESO y que fue mamá hace un año. Su hija Ariadna la llena de felicidad y le ayuda a seguir adelante. En esta entrevista nos cuenta su experiencia como madre y estudiante.

Entrevista realizada por: Nayara Sanmartín, Juan Luis Claudio y Laura Zamora.

  • ¿Cómo es un día normal en tu vida?

Mi vida es como era antes, normal y corriente. Lo único que pasa es que a mis obligaciones como estudiante he de añadir las de madre. Por ejemplo, levantar a la niña, llevarla a la guardería o dejar todo preparado por la noche para el día siguiente. También hay que bañarla o hacerle las comidas y cenas y dárselas. La verdad es que no paro. 

  • ¿Crees que el desarrollo de los bebés es diferente cuando sus mamás son adultas y cuando son adolescentes?

No, yo pienso que eso no tiene nada que ver, pienso que da igual la edad de la madre: si tratas a tu hijo bien y le inculcas unos valores, pienso que da igual la edad.

  • ¿Cómo era tu vida antes de tener a tu hija?

Era prácticamente igual a como es ahora, aunque ahora no puedo hacer las cosas cuando quiero, tengo que contar con mi hija. Pero ha cambiado poco, la verdad.

  • ¿Qué fue lo primero en lo que pensaste cuando te enteraste de que estabas embarazada? 

Que era una locura y que mis padres se iban a enfadar mucho.

  • ¿Cómo se lo dijiste a tus padres?

A mi madre se lo dije en persona y, no sé por qué, ella se lo imaginaba. Se ve que mi estado de ánimo le hizo pensarlo. Aun así, lo aceptó enseguida, y mi madre se lo dijo a mi padre. Se lo tomaron bastante bien, la verdad. 

  • ¿Y cuándo se lo contaste al resto de tu familia?

Pues se fueron enterando a raíz de saber de cuánto estaba y demás. Realmente no se lo conté. El que peor reaccionó fue mi hermano; se enfadó mucho conmigo porque al ser tan joven pensó que me iba a complicar la vida demasiado. En realidad, fue una reacción de amor por mí, aunque en ese momento me sentí mal por lo que me dijo. A día de hoy, mi hermano adora a su sobrina y es un gran apoyo para mí. 

  • ¿Se te hace difícil compaginar el estudio con la crianza? 

La verdad que un poco porque no es fácil estudiar y a la vez criar a tu hija.  Cuando los niños son más bebés, es más fácil; pero cuando ya tienen cierta edad no paran y eso hace que sea más complicado el cuidado.

  • ¿Tu rendimiento académico ha cambiado tras el embarazo?

Ha mejorado mucho más.

  • ¿Por qué crees que es así?

Porque tengo que tener sí o sí unos estudios para poder darle un futuro mejor a mi hija. En definitiva, he de velar por nuestro bienestar, el de las dos. Por eso es importante que me forme y me oriente en la vida.

En este punto,  quiero agradecer a los profesores que me han ayudado a que el curso se me haga más ameno y me han comprendido cuando he faltado o cuando he tenido que hacer exámenes aplazados o entregar tareas atrasadas. Sin ese apoyo todo hubiese sido más complicado.

  • ¿Tu hija depende más de ti ahora o cuando era más pequeña?

Depende más de mí ahora, ya que se está haciendo mayor y está aprendiendo a andar. Cada día aprende algo nuevo y hay que estar muy pendiente de ella. Eso nos une mucho a las dos.

  • ¿Tus amigas te siguen apoyando hoy en día?

No, consideraba a algunas personas como “amigas” pero me he dado cuenta de que no, que no eran amigas de verdad, ya que me ven por la calle no me saludan y luego me echan la culpa a mí por no haberlas saludado. Sin embargo, he descubierto a personas que, sin yo esperarlo, me han apoyado o se han interesado por mi hija o por mí.

  • ¿Alguna vez te imaginaste siendo madre a los 16?

No, la verdad es que nunca me imaginé que con 16 iba a ser madre, así que no, muy difícil de imaginar.

  • ¿Tu felicidad ha aumentado con la compañía de tu bebé?

Lógicamente, sí. Si yo tengo un mal día, veo a mi hija y se me quitan las penas, me alegra la vida.

  • ¿Te miran mucho por la calle cuando vas con tu niña?

No me miran mucho, pero la mayoría de veces no me miran bien, me miran mal. Pero bueno, hay de todo.

  • ¿Y cómo reaccionó el padre de tu niña después de decírselo?

Al principio, estaba un poco mal, no se lo podía imaginar y se preocupó mucho por cómo decírselo a su familia y demás. Lo lógico, vamos. Pero luego muy bien.

  • ¿Qué consejo le darías a una chica adolescente que quiera ser mamá?

Mi consejo sería que no hay que frivolizar ya que ser madre es algo muy serio, definitivo y de grandísima responsabilidad. Le diría que se tiene que pensar muy bien las cosas porque económicamente es bastante dinero. Además, tanto ella como él se tienen que hacer cargo de su bebé, ya que es su responsabilidad y no deben dejárselo ni a sus madres, suegras, para que ellas lo críen, mientras ellos viven su vida de adolescentes. Tener un hijo o hija es una labor para toda la vida, nuestros padres nos pueden ayudar, pero la responsabilidad del cuidado y educación, al final es de los padres.